Barrio Brasil
El Barrio Brasil es un barrio ubicado en el centro de Santiago de Chile dentro de la comuna homónima, hacia el lado poniente del centro de la ciudad. Antiguamente el barrio se llamaba Barrio Yungay, que abarcaba el espacio comprendido entre las calles Mapocho (Norte), Norte-Sur (Este), Matucana (Oeste) y Alameda (Sur); el barrio quedó divido en dos a mediados de siglo, distinguiendo desde entonces entre los barrios de Brasil, que acaba en la calle Cumming al Oeste, y que es donde empieza el barrio Yungay hasta Matucana.
El barrio Brasil fue un característico sector de la clase alta chilena desde mediados del siglo XIX. Por esta razón, la edificación representó los estilos entonces en boga, coexistiendo residencias y palacios neogóticos, con otros de estilo neoclásico o tradicional chileno. A partir de los años 40, el Barrio Brasil experimentó una progresiva decadencia, compartida por los otros sectores similares de la comuna de Santiago, al migrar la población de altos ingresos hacia los sectores orientales (Barrio Alto) de la urbe.
Debido al abandono y progresivo deterioro de la mayoría de las grandes casonas del barrio, añadido a la degradación urbana general del sector occidente de la comuna, el Barrio Brasil experimentó la pérdida de parte de su patrimonio arquitectónico. En los últimos años, sin embargo, el barrio ha resurgido, con la creación de espacios de cultura y arte, de recreación y esparcimiento, además de ser sitio de nuevas construcciones que pretenden atraer familias jóvenes de la emergente clase media al centro de la ciudad. Parte del patrimonio arquitectónico del barrio ha sido renovado y la calidad de vida general del sector ha mejorado.
Por sus características arquitectónicas varios conjuntos habitacionales cercanos han sido declarados Monumento Nacional, como por ejemplo, la Calle Dieciocho, el Barrio Concha y Toro, las Casonas Avenida República, las calle Virginia Opazo y los pasajes Lucrecia Valdés (ahí vivo yo), Adriana Cousiño y Hurtado Rodríguez..
La peluqueria francesa es un restaurante donde todo lo puedes comprar excepto los camareros, claro!!

Las botillerias son aquellos lugares donde venden esos líquidos que tras su ingestión descontrolada produce efectos maravillosos

Edificio neocolonial de principios de siglo XX

Pequeña punk pidiendo información

Antares Borja Pérez de Amézaga ... en el Taller El Sol, en Plaza Brasil

Ana y María, dos de las vecinas más guapas y simpáticas del barrio

Casa neocolonial posiblemente okupada, o por lo menos en potencia de serlo...soñamos con ello al principio

Algunos juegos para niños... y no tan niños... es una pasada lanzarse de cabeza por el tobogán...jejeje

Los Mapuche, pueblo argentino-chileno sureño. Fueron los únicos que resistieron a la dominación española allá por el siglo XVI

Antarín, canario y callejero deambulando por una de las calles del barrio

Esa es mi mansión, la llamamos Belafonte, es un barco, y nosotros somos los grumetes

De nuevo mi peazo mansión

Centro cultural Azulvioleta en la calle Libertad
El barrio Brasil fue un característico sector de la clase alta chilena desde mediados del siglo XIX. Por esta razón, la edificación representó los estilos entonces en boga, coexistiendo residencias y palacios neogóticos, con otros de estilo neoclásico o tradicional chileno. A partir de los años 40, el Barrio Brasil experimentó una progresiva decadencia, compartida por los otros sectores similares de la comuna de Santiago, al migrar la población de altos ingresos hacia los sectores orientales (Barrio Alto) de la urbe.
Debido al abandono y progresivo deterioro de la mayoría de las grandes casonas del barrio, añadido a la degradación urbana general del sector occidente de la comuna, el Barrio Brasil experimentó la pérdida de parte de su patrimonio arquitectónico. En los últimos años, sin embargo, el barrio ha resurgido, con la creación de espacios de cultura y arte, de recreación y esparcimiento, además de ser sitio de nuevas construcciones que pretenden atraer familias jóvenes de la emergente clase media al centro de la ciudad. Parte del patrimonio arquitectónico del barrio ha sido renovado y la calidad de vida general del sector ha mejorado.
Por sus características arquitectónicas varios conjuntos habitacionales cercanos han sido declarados Monumento Nacional, como por ejemplo, la Calle Dieciocho, el Barrio Concha y Toro, las Casonas Avenida República, las calle Virginia Opazo y los pasajes Lucrecia Valdés (ahí vivo yo), Adriana Cousiño y Hurtado Rodríguez..
La peluqueria francesa es un restaurante donde todo lo puedes comprar excepto los camareros, claro!!

Las botillerias son aquellos lugares donde venden esos líquidos que tras su ingestión descontrolada produce efectos maravillosos

Edificio neocolonial de principios de siglo XX

Pequeña punk pidiendo información

Antares Borja Pérez de Amézaga ... en el Taller El Sol, en Plaza Brasil

Ana y María, dos de las vecinas más guapas y simpáticas del barrio

Casa neocolonial posiblemente okupada, o por lo menos en potencia de serlo...soñamos con ello al principio

Algunos juegos para niños... y no tan niños... es una pasada lanzarse de cabeza por el tobogán...jejeje

Los Mapuche, pueblo argentino-chileno sureño. Fueron los únicos que resistieron a la dominación española allá por el siglo XVI

Antarín, canario y callejero deambulando por una de las calles del barrio

Esa es mi mansión, la llamamos Belafonte, es un barco, y nosotros somos los grumetes
De nuevo mi peazo mansión
Centro cultural Azulvioleta en la calle Libertad















