los caminos de la vida

miércoles, 20 de junio de 2007

Una noche en un igloo

¿Cómo construir un igloo? Es fácil, solamente necesitas nieve suficientemente compacta, manos de acero capaces de desafiar estados de congelación, y lo más importante... otra vez, un amigo alemán que se llama Bene y le exciten los desafios.
El domingo día 17 de Junio estaba tan inmensamente feliz que ni una tonelada de cuarzo en el jodido centro de Machupichu irradiaría tanta energía positiva y buena onda como yo lo hacía a eso de las 7 de la tarde, a 2200 metros de altitud en el Cajón del Maipo ese mismo día. Acababa de construir mi primer igloo.
Estabamos en una zona preciosa del sur de Santiago rodeados de cumbres de entre 2000 y 4000 metros de altura; la temperatura era ideal: alrededor de cero grados; la tarde soleada; nieve por un tubo y un objetivo entre ceja y ceja: montarnos una casita de nieve.
En primer lugar, debes delimitar el área del suelo que vas a necesitar para acomodar tu culo urbano y dormir, así como espacio para dejar las mochilas, para establecer la cocina y, por supuesto, el mueble bar. Alisar el terreno viene de lujo para despejar dudas sobre el borde donde irán los ladrillitos de nieve.
Después todo consiste en excavar la nieve de alrededor para conseguir tanta como puedas para hacer la base. Mientras uno excava,el otro va dando forma al igloo.
Cuando ya has constituido la base, es momento de conseguir pedazos grandes de nieve-hielo que se unen entre ellos con más nieve, la cual actúa de pegamento. Es importante dejar reposar estos trozacos gigantes de nieve porque la propia estructura interna del agua se modifica en un período de 10 minutos haciendo que lo que eran dos bloquecitos se conviertan en uno de dimensiones tipo iceberg.
El momento más delicado es el techo o bóveda. También construida con enormes trozos de nieve-hielo, pero que requieren de más paciencia. En nuestro caso, erigimos una cúpula renacentista que ni Brunelleschi lo hubiera hecho mejor: columnas jónicas y dóricas, bóveda de cañón, arquivoltas, motivos florales, grecas, divinidades, etc.
En cuanto a la puerta de acceso depende de la cantidad de nieve en el suelo. Si tienes la suerte de poder bucear en agua solidificada y tener nieves de 4 a 5 metros de altura, lo mejor es construir la puerta excavando hacia el interior, como un topo, y así no hay posibilidad de que entre el viento y el frío exterior y te conviertas en palito de merluza. En caso de tener nieve escasa, lo lúcido es construir la puerta en dirección opuesta al viento y del menor tamaño posible, justo para entrar y salir arrastrándote, y una vez en el interior cerrar el boquete con una pedazo de nieve en bloque.
Esa noche, a la intemperie había alrededor de 10 grados bajo cero. En nuestra casita de hielo teníamos 3 grados. Estabamos en camiseta, chandall y sin calzetines. Cocinamos una riquísima pasta, bebimos pisco para calentar motores y, al final de la noche, pude hasta estudiar para mi exámen de cultura precolombina.

El Cajón del Maipo está situado a 2200 metros


Los cajones son zonas llanas entre impresionantes montañas


El Cajon está situado al sureste de Santiago, forma parte de la cordillera de los Andes


Ben, The Arquitecto.


Los primeros centímetros del pequeño Igloo




The Arquitecto puliendo detalles


Tras dos horas de trabajo, llegó la noche, aún quedaban casi otras dos horitas


La creación culminada en todo su esplendor




Cada aventurero tiene su alimento sagrado, Popeye las espinacas, nosotros la palta o aguacate


Dentro de nuestro igloo podiamos incluso jugar...


hacernos fotos en diferentes poses...


cocinar pasta...


cocinar pasta, oler pasta y devorar pasta


El Igloo tenía mueble-bar incluido


Para despertarnos siempre suena la bella melodía de "What a wonderful world" del gran Louis Armstrong


Recogiendo las cosas la mañana siguiente, bastante fria por cierto


Una casita bastante hecho polvo camino a la civilización


Los perros lugareños son bastante feroces... van a los tobillos!!


Otra casita, pero ya en San Gabriel, otro pueblecito muy lindo


El lejano oeste también existe en Chile, al lado había una parada de autobús, jejeje qué cosas!!

Etiquetas: ,

1 comentarios:

  • A las 19 de julio de 2007 a las 14:30 , Anonymous Anónimo ha dicho...

    ¡Siempre he querido dormir en un igloo (¿iglú?)! tendré que ponerme a rascar el hielo de la nevera y juntarlo en bloquecitos. Mi síndrome de diógenes está emperando, voy a basurear. Vivo en la basura. Me divierto en la basura. Como, bebo y respiro basura. Si tengo frío, la basura me arropa. Si dudo, la basura me alecciona. Si me siento solo, la basura me ofrece su compañía. Gran Montaña de Basura de Fraguel Rock, tu que tienes todas las respuestas y guías todos los destinos, haz que Borja siga pasándoselo tan bien. Grandes Dioses de la Jungla, crueles y caprichosos, sedientos de sangre, proteged a Borja en sus gestas.
    Nunca dejes de aprender, colega.
    Un abrazo desde la tierra de los tulipanes. ¡Sigue así!

     

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio